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Versión española en preparación: cuerpo del artículo provisional en francés.
Guía

Pulidora, fratasadora, lijadora de hormigón: ¿qué máquina necesita?

Pulidora, fratasadora o lijadora de hormigón: tres términos que se confunden en obra pero designan máquinas y fases distintas. Guía para elegir la correcta.

Por Sept Tools 7 min de lectura
Tapir de Sept Tools en lijado de suelo de hormigón, conectado a un aspirador de clase H

En cualquier obra donde interviene el hormigón circulan tres palabras que se usan a menudo como si fueran sinónimos: pulidora, fratasadora y lijadora. No lo son. Cada una designa una máquina distinta, pensada para una fase distinta del hormigón, y confundirlas lleva a pedir presupuesto por el equipo equivocado o a intentar una tarea con la herramienta que no toca. Esta guía aclara la confusión terminológica más frecuente del sector y ayuda a identificar qué máquina necesita según el estado real de su hormigón.

¿Qué es una pulidora de hormigón y para qué sirve?

Una pulidora de hormigón es la máquina que trabaja sobre hormigón ya endurecido mediante un plato giratorio equipado con segmentos de diamante. No fabrica ni alisa el hormigón fresco: interviene después, cuando la losa ya ha fraguado y hay que prepararla, corregirla o darle un acabado.

Bajo el nombre de pulidora de hormigón conviven en realidad tres intensidades de trabajo con el mismo tipo de máquina. La preparación de superficie retira pinturas viejas, restos de resina, laitance o adhesivos para dejar un soporte sano antes de aplicar un revestimiento. El desbaste corrige defectos de planeidad y rebaja espesor cuando el suelo tiene resaltes, juntas mal ejecutadas o irregularidades. El pulido, por último, afina el grano de forma progresiva (de un grano basto a uno fino) hasta lograr el nivel de brillo y suavidad buscado, típico del hormigón pulido decorativo.

La pulidora de hormigón profesional se elige sobre todo por su potencia constante, su capacidad de trabajar en seco con aspiración clase H y su nivel de vibración, criterio directamente ligado a la salud del operario en jornadas largas.

¿Qué es una fratasadora y en qué se diferencia de una pulidora?

Una fratasadora es una talocha mecánica que actúa sobre hormigón fresco, todavía en estado plástico, justo después del vertido y antes de que fragüe por completo. Su función es cerrar la superficie, expulsar el exceso de agua de amasado y dejar una capa superficial compacta y lisa antes de que el material endurezca.

Esta es la confusión más habitual del mercado: fratasadora y pulidora de hormigón NO son la misma máquina ni intervienen en el mismo momento. La fratasadora trabaja en la fase de puesta en obra del hormigón, con palas que giran casi al ras de una superficie todavía blanda. La pulidora interviene semanas o meses después, sobre un material ya duro, con un plato diamantado que desgasta físicamente la superficie. Pedir una fratasadora para pulir un suelo endurecido, o al revés, es un error de fase de obra, no un simple matiz de vocabulario.

Si su necesidad es tratar un hormigón que todavía no ha fraguado, el equipo correcto es una fratasadora mecánica de obra, no una pulidora. Si el hormigón ya está endurecido y hay que prepararlo, desbastarlo o pulirlo, la máquina adecuada es la pulidora con plato de diamante descrita más arriba.

¿Lijadora de hormigón es lo mismo que pulidora de hormigón?

Sí, en el uso técnico designan la misma familia de máquina con plato diamantado sobre hormigón endurecido, pero con un matiz de registro que conviene conocer. Lijadora es el término más extendido en el vocabulario de bricolaje y en el lenguaje coloquial, calcado del vocabulario de la madera o de la pared. Pulidora de hormigón (o desbastadora) es el término más preciso en el vocabulario profesional del sector de la construcción y la preparación de superficies.

En la práctica, cuando un profesional del hormigón dice “lijadora”, casi siempre se refiere a la misma máquina que un fabricante especializado llama pulidora de hormigón: plato diamantado, motor de potencia constante y sistema de aspiración conectado. No hay dos máquinas distintas detrás de esos dos nombres, solo dos formas de nombrar la misma solución técnica según quién habla.

¿Qué máquina elegir según la fase de la obra?

La máquina correcta depende del estado del hormigón en el momento de la intervención, no del nombre que le dé el cliente o el proveedor. Tres preguntas simples permiten identificar la fase real.

¿El hormigón todavía está fresco o ya ha fraguado?

Si el hormigón sigue plástico, recién vertido, la herramienta es una fratasadora mecánica. Si ya ha fraguado y es transitable, se trata de una operación de pulidora de hormigón (preparación, desbaste o pulido según el objetivo final).

¿Busca preparar el soporte, corregir la planeidad o conseguir un acabado decorativo?

Preparar un soporte antes de un revestimiento, corregir un desnivel o lograr un suelo de hormigón pulido brillante son tres intensidades distintas de la misma familia de máquina, con platos de diamante de dureza y grano adaptados a cada objetivo. Una pulidora profesional bien dimensionada cubre las tres fases con un simple cambio de consumible.

¿El polvo generado debe captarse en origen?

El pulido y el desbaste de hormigón endurecido liberan polvo fino que debe captarse en el punto de generación mediante un aspirador adaptado, conectado directamente a la máquina. Este punto es tan importante como la elección de la máquina en sí: repasamos con más detalle qué exige la aspiración de polvo en obra en un chantier de hormigón.

Cuando el hormigón que hay que tratar está en un muro o en un tabique en lugar de en el suelo, el mismo razonamiento (identificar la fase antes que el nombre de la máquina) se aplica también al lijado de suelos y a las superficies verticales: la potencia, la protección IP65 y el nivel de vibración siguen siendo los criterios que distinguen una máquina profesional de una solución de bricolaje.

Aclarar estos tres términos evita el error más costoso en obra: pedir presupuesto o alquilar el equipo equivocado, perder tiempo de tajo y, en el peor de los casos, dañar un hormigón que todavía no estaba listo para la máquina que se le aplicó.

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