Disco de diamante o pad: ¿cómo elegir para cada pasada?
El disco de diamante metálico ataca el hormigón abriendo la materia: se emplea del grano 16 al grano 200. A partir del grano 400, el pad de resina (diamante integrado en una matriz flexible) toma el relevo: pule la materia ya abierta sin atacarla, revelando el brillo progresivo. A partir del grano 1500, solo se utiliza el pad para el abrillantado final. Esta regla sencilla evita los dos errores clásicos: seguir con diamante en el acabado (que raya en lugar de pulir) o empezar con pad sobre hormigón en bruto (que se desgasta sin efecto).